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De la Riqueza a la Herencia: Gestionando Activos Intangibles

De la Riqueza a la Herencia: Gestionando Activos Intangibles

08/02/2026
Felipe Moraes
De la Riqueza a la Herencia: Gestionando Activos Intangibles

En la economía moderna, los activos intangibles adquieren un protagonismo creciente. Aunque carecen de forma física, su valor trasciende balances y cifras, convirtiéndose en verdaderos motores de innovación, reputación y competitividad.

Definición y tipos de activos intangibles

Los activos intangibles son recursos no físicos con valor económico significativo y capaces de generar beneficios futuros a largo plazo. A diferencia de los bienes tangibles, su esencia reside en la innovación, la marca y el conocimiento estratégico.

  • Propiedad industrial: marcas registradas, patentes, nombres comerciales, diseños industriales.
  • Derechos y licencias: derechos de autor, licencias de uso, concesiones administrativas.
  • Software y tecnología: aplicaciones informáticas, sistemas de información, know-how.
  • Fondo de comercio: reputación de marca, fidelidad de clientes y posicionamiento.
  • Otros: secretos comerciales, bases de datos, franquicias y presencia digital.

En España, el Plan General de Contabilidad (PGC) clasifica estos recursos en códigos específicos (200-206) y los registra en activo no corriente si su vida útil supera un año.

Reconocimiento contable y amortización

Para que un activo intangible se reconozca en el balance debe ser identificable y generador de valor, surgido de derechos legales o contractuales. Su vida útil puede ser definida o indefinida; en el primer caso, se amortiza de forma lineal según una estimación razonable.

La amortización sistemática permite reflejar en cada ejercicio el desgaste económico del activo, garantizando información financiera transparente y fiable.

Del presente al futuro: creando una herencia sostenible

Más allá de su impacto en resultados anuales, los intangibles constituyen un auténtico legado de riqueza familiar. Una marca consolidada, un portafolio de patentes o un know-how exclusivo pueden acompañar a varias generaciones, transformándose en motores de crecimiento intergeneracional.

Al planificar la sucesión, es fundamental valorar correctamente estos activos para optimizar beneficios fiscales, mejorar la financiación y asegurar una transición armónica del negocio familiar.

Gestión estratégica de activos intangibles

La gestión efectiva de estos recursos requiere un enfoque integral, alineado con la visión y los objetivos del negocio. Existen modelos y metodologías que guían este proceso:

  • Visión 360°: integrar reputación, marca, cultura y sostenibilidad.
  • Alineación estratégica: ligar indicadores intangibles a la estrategia y la compensación.
  • Planificación a largo plazo: análisis de tendencias y establecimiento de objetivos.
  • Gestión táctica y operativa: cuadros de mando y métricas claras.
  • Transversalidad: conectar propósito, comunicación y resultados financieros.

Implementar estos pasos fortalece la posición competitiva y maximiza el valor de la organización.

Protección y explotación efectiva

Registrar y defender legalmente los activos intangibles es indispensable. Patentes, marcas y derechos de autor deben estar debidamente inscritos y contar con una política de vigilancia activa para evitar infracciones.

Por otro lado, la explotación comercial—mediante licencias, franquicias o alianzas—permite monetizar estos recursos y abrir nuevas fuentes de ingresos.

Un enfoque multidisciplinar, que combine asesoría jurídica, fiscal y estratégica, asegura la optimización de cada recurso intangible.

Impacto estratégico y casos reales

Empresas líderes han convertido sus activos intangibles en palancas de innovación y crecimiento. Grandes multinacionales justifican primas de adquisición gracias a fondos de comercio sólidos, mientras startups tecnológicas logran financiamiento basado en patentes y know-how.

El valor implícito de los intangibles puede llegar a representar entre el 80% y el 90% del valor total de una empresa. Comprender y gestionar este fenómeno es clave para la supervivencia y el éxito a largo plazo.

Conclusión

Los activos intangibles son más que un concepto contable: son la esencia del valor presente y futuro de cualquier organización. Al convertir la innovación, la reputación y el conocimiento en un verdadero legado, creamos una herencia que trasciende generaciones. Implementar una gestión estratégica, legal y fiscal robusta no solo protege este patrimonio, sino que lo multiplica, garantizando sostenibilidad y crecimiento para el mañana.

Felipe Moraes

Sobre el Autor: Felipe Moraes

Felipe Moraes